lunes, 17 de noviembre de 2014

La mitad de la fauna salvaje ha desaparecido en 40 años


Tigre de Bengala (P. tigris tigris
 Procedencia Wikipedia
La mitad de la fauna salvaje del planeta ha desaparecido en 40 años, según The Living Planet Report, un prestigioso informe en el mundo de la ciencia que estudia la salud del planeta y el impacto de la actividad humana. Estos nuevos resultados, elaborados con una metodología más exacta, empeoran el panorama de los ya expuestos hace dos años en otro informe. En ese estudio se exponía que la fauna salvaje se había reducido en un 30%.

Los investigadores aseguran que las poblaciones de mamíferos, aves, reptiles, anfibios y peces han disminuido alrededor de un 52%. Por su parte las especies de agua dulce han sufrido una peor suerte, con un fuerte impacto de un 76% menos. Apuntan además que el ser humano está talando árboles a una velocidad mayor de la que se pueden volver a plantar, pescando más peces de lo necesario y emitiendo más carbono de lo que los océanos y los bosques pueden absorber.

Un 13% de las aves del mundo están amenazadas de extinción

ELENA G. SEVILLANO Madrid 24 JUL 2014 - 09:56 CEST
[Publicado en El País]

Para el colibrí de barba azul (Oxypogon cyanolaemus) podría ser demasiado tarde. La especie, originaria del noroeste de Colombia, no ha sido vista en cerca de 70 años (desde 1946). De hecho, ya podría estar extinta, pero a falta de confirmación está clasificada como “en peligro crítico” en las listas rojas de fauna y flora que elabora la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), la autoridad mundial en esta materia. La nueva lista roja de aves de 2014, confeccionada con datos de BirdLife, muestra que de las 10.425 especies de aves identificadas en todo el mundo, una de cada ocho (el 13%) están amenazadas de extinción. Estas listas, dice Juan Carlos Atienza, de SEO BirdLife, contribuyen establecer prioridades a la hora de favorecer políticas de conservación y declarar nuevos espacios protegidos. Ayudan, en definitiva, a intentar evitar el funesto destino del colibrí de barba azul.
I-iwi (Vestiaria cocinea), procedencia Wikipedia

“Nos sirve para ver qué grupos de especies son las más amenazadas: hay muchas marinas o ligadas a islas. También a identificar lugares geográficos de riesgo, como el sudeste asiático, en los que al proteger zonas concretas podemos hacer mejor empleo del dinero y de los esfuerzos de conservación”, añade Atienza.

El catálogo de especies de aves ha cambiado recientemente con la inclusión de 350 que antes se consideraban subespecies o razas. “Estaban camufladas por otras”, dice Atienza. Estas preocupan especialmente a BirdLife, que acaba de evaluar por primera vez su estado de conservación y ha determinado que una de cada cuatro (el 25%) están amenazadas, por lo que necesitan “acciones prioritarias de conservación”. Esta organización pone como ejemplos el pavón muitú de Belem (Crax pinima) del noroeste de Brasil o el petrel de las islas Desertas (Pterodroma deserta) de Madeira. Los nuevos criterios han permitido detectar casos como el del avestruz común (Struthio camelus), para la que solo se reconocía una especie y que constaba como “preocupación menor” en la lista roja. La avestruz somalí (Struthio molybdophanes) se reconoce ahora como especie independiente y figura como “vulnerable” porque su población va reduciéndose a causa de la caza descontrolada y la recolección de huevos.