viernes, 30 de octubre de 2015

[NO] Ponga un árbol milenario en su jardín

Miles de olivos seculares han sido arrancados en los últimos años para decorar viviendas y clubes privados, un comercio solo restringido en la Comunidad Valenciana

XOSÉ HERMIDA Madrid 29 OCT 2015 -
[Noticia publicada en El País]

La sombra de esos árboles ha cobijado tumbas de patricios romanos y de sus frutos se alimentaron las tropas sarracenas. Esos olivos, que ya estaban allí mucho antes de que España fuese siquiera una palabra, los arrancaron de su tierra una mañana, los cargaron en un camión articulado y los replantaron en una maceta gigantesca antes de venderlos para decorar un campo de golf de la Costa Azul o la mansión de un magnate inglés. Desde hace años, miles de árboles seculares han nutrido un sustancioso comercio. Los ejemplares más impresionantes, los que ya han visto pasar casi dos milenios de vida en el planeta, se han llegado a cotizar por decenas de miles de euros.

Olivos centenarios para vender en un vivero de Amposta (Tarragona).

José María Madrid presume en su página web de que ha vendido olivos centenarios a grandes empresas, hombres de negocios y “renombrados políticos”. En su vivero de la localidad madrileña de Carabaña tiene ejemplares que, según sus cálculos, alcanzan hasta 800 años. Empezó en 2004 comprando a agricultores y confiesa que ha llegado a pagar más de 5.000 euros por alguno. Sus ventas nunca han llegado a cantidades exorbitantes como los 64.000 euros que en 2011 desembolsó un francés en una subasta por un ejemplar de procedencia española al que bautizó con el nombre del emperador romano Domiciano. La mayor colección privada de España la reunió el difunto banquero Emilio Botín: cerca de 500 olivos reimplantados en una finca de Boadilla del Monte (Madrid) e identificados con nombres mitológicos.

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Más información:

Fotografía de un olivo milenario. C.J. Palacios

martes, 6 de octubre de 2015

Gafas solidarias para Guinea

En las últimas semanas, la Biblioteca ha colaborado con tres profesores de nuestra universidad que han aprovechado el viaje a Guinea Ecuatorial, que se realiza todos los años para supervisar los exámenes en el Centro que la UNED tiene allí, para transportar una carga solidaria de material óptico, fundamentalmente gafas usadas y cristales, muy necesarios para la gente sin recursos de este país. Esta es la carta que han remitido, a la vuelta de su viaje, agradeciendo su colaboración a todos los servicios y personas que han participado en la recogida, entre ellos el personal de la Biblioteca  y sus usuarios.

Hola,
Nos encargamos de recoger las gafas graduadas usadas para llevarlas a Bata, en Guinea Ecuatorial. En este correo queremos daros las gracias y contaros cómo fue.
Llevamos unas 400 gafas graduadas (sin funda), monturas de gafas o gafas de sol, y además muchos cristales sin cortar. En total, fueron unos 20 kilos. Os mandamos (al final) una foto con los paquetes que entregamos.

Hicimos la entrega a Santos, que es un óptico guineano que se formó en la UPC dentro de un proyecto de Ópticos del mundo, y que regresó a Bata a trabajar con programas de salud visual, al principio con dos personas de esta ONG.
Entregamos las gafas en la óptica del hospital privado donde trabaja Santos por las mañanas (mandamos también una foto de ese momento). Por las tardes, continúa con el proyecto de graduación de la vista a gente sin recursos. Nos contó que si la persona puede permitírselo, cobran un precio simbólico por las gafas graduadas que les dan, con dos fines: poder continuar con el proyecto a través de estas aportaciones y que las personas valoren lo que reciben. Como con este dinero no cubren gastos, son necesarias donaciones de gafas graduadas, como la que llevamos allí. Nos contó, a los tres días de haberle dado las gafas, que ya habían entregado todas las gafas de sol que llevamos. Todavía no estaban entregando gafas graduadas, porque les iba a llevar un tiempo clasificarlas.
En este correo, os escribimos a muchos que colaborasteis y difundisteis la información, a quien nos dio permiso para poner las cajas para la recogida…. Disculpad por no hacer un correo para cada uno, pero pensamos que así es más fácil llegar a todos. Hubo muchas personas que se implicaron y nos ayudaron, poniendo cajas y carteles para recoger gafas, recogiendo gafas en los distintos edificios, buscando y trayendo gafas de casa, recogiendo gafas por su cuenta o aportando cristales sin cortar que fueron muy bien recibidos.
Os pedimos, si podéis y si reenviasteis nuestro primer correo pidiendo gafas, que enviéis también este, porque queremos daros las gracias a todos y contaros cómo fue todo.

Rosa, Carlos y Esther